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Guía para un puesto de limonada exitoso


Unas compañeras de clase y yo hemos pensado en hacer un puesto de limonada este verano. Lo sé. Americanada como una casa. Pero un día vi que vendían el vaso de plástico lleno a cincuenta céntimos en una tienda ¡y con eso te forras, es que es de pavos!
A ver, yo, que ni tengo experiencia ni lo he hecho nunca pero me gusta hacer cosas de estas, presento…

GUÍA PARA UN PUESTO DE LIMONADA EXITOSO


Es cutre, pero monoso. Tomad nota.
Primer paso: Elegir un producto. Muy bien, al llegar a la conclusión de que lo que se vende en un puesto de limonada suele ser limonada podemos pasar al Segundo paso. Pero, ey, que también puedes añadir naranjada y variar con hielo o sin hielo. El mundo de las bebidas no ofrece demasiadas alternativas.

Segundo paso: Montarte el chiringuito. Puedes ir de cutre, con una bandeja y un carrito arrastrando los limones, o ir de más cutre, con eso de la mesa de madera y el cartelito de madera encima. Yo no sé a otros, pero a mí esa cosa no me aguanta de pie ni en lo que lo montamos. Que alguien lleve un cartel con el precio y tal. Ya sé como son ellas, las chicas con las que haré el puesto, seguro que pondrán un corazón en la “i” de “limonada” y demás. Bueno, es algo soportable. Otra cosa es elegir el nombre del puesto, nosotras tenemos la original y prometedora idea de “Limonada”. A ver cómo te quedas.

Tercer paso: Crear una estratagema comercial. Yo soy la única que piensa en esto dentro de nuestro pequeño proyecto. Hay que maquinar algo que venda. Punto uno, la razón por la que debemos conseguir el dinero. Tal vez la trola de que a un hermano tuyo se le ha roto una tripa. Punto dos, la presentación, que entraría también en el Segundo paso. Música chachi, por decir. Tiene que haber algo por lo que alguien diga “¡eh! ¡voy a comprarles a esas niñas!” y como mis compañeras no son de ponerse harapos y fingir pobreza, hay que pensar en otra cosa. Con esto llegamos al….
Too cheap. No gusta.


Cuarto paso: Precios competitivos. Evidentemente, acabaríamos con las existencias de limones en el universo si en el cartelito pusiese “LIMONES GRATIS” pero no, no queremos precios tan competitivos. Vendemos sin el I.V.A (oh, qué malas, los profesores no se llevarán los impuestos de nuestro puesto de medio pelo muajajajá), lo que nos da ventaja. Por otra parte, como nos pille un poli podrías tener problemas. Juasjuas, me imagino lo siguiente tipo “Los ángeles de Charlie”. No, no ocurrirá, monta la cosa de manera que sea de huye-fácil y espero que salga bien. Unos cincuenta céntimos por vaso es lo que viene a ser, pero por favor, es por la tripa rota del hermano de nosequién, un poco de solidaridad.

Quinto paso: Un lugar transitado. La plaza del Sol si que ya no, porque ahí la policía tiene su cuartel general montado. Me siento como una fuera de ley jejeje, ¿por qué los americanos pueden hacer estas cosas? También puedes tener un puesto-móvil, e ir vendiendo por La Dehesa de la villa, o cualquier parque en el que la gente tenga sed y tal. Y si ves que se acerca alguien que conoces, puedes mover el carrito y esconderte detrás de un árbol.

¡Y vamos, si lo pueden hacer un par de niñas girl-scouts también los hispanos lo podemos mejorar!

PD: E intentemos no seguir el ejemplo que nos deja happy tree friends de un puesto de limonada juasjuas.

1 comentarios :

vainilla dijo...

Bueno, con que ahora me he convertido en esas chicas que se llaman por nombres de flores, eh? Y que sepas, yo también había pensado en eso de hacer un plan y tal...
Y bueno, que vamos a perder más dinero en pagar los limones que en vender la limonada esa, pero bueno.
Y sobre la tabla esa, tienes mucha razón, pero no creo que ellas quieran ir en un puesto de limonada ambulante-ilegal. No sé, habrá que pensarselo mejor....

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